Crecimiento Empresarial Ante Crisis Motivacionales

A veces te sientes en crisis porque no “ves” resultados, no te sientes motivado y crees que el crecimiento de tu empresa está estancado. Ahora, pregúntate a ti mismo y reflexiona ¿Cuántos años como empresario tienes? ¿Cuántos años de experiencia emprendiendo? ¿Cinco años? ¿Diez años? ¿Treinta años?

Hago comparaciones con otros grandes que han permanecido en pie y después me digo a mi mismo: ¡Qué carajo, apenas voy empezando en comparación a estos tíos! A veces te dan ganas de ordeñar a la vaca antes de tiempo, cuando todavía es un pequeño becerro. Pero hay que entregarle a este becerro dedicación, hay que alimentarlo, cuidarlo, darle amor, cariño.

Preparar a la vaquilla para que cuando sea una vaca madura, sea una vaca sana, para cuando esté lista nos dé, de la parte que nos toca, un beneficio de calidad, leche de calidad. A su vez, esta vaca puede ser progenitora de otros pequeños becerritos y cada uno de ellos puede tener una razón de ser en particular.

Algunos becerros pueden ser liquidados en el momento preciso, otros prepararse para madurar al igual que su progenitora, algunos morirán lamentablemente, así pasa en los proyectos que emprendemos, así pasa en nuestros negocios, así es el ciclo de la vida.

No es lo mismo observar objetivamente la cantidad de experiencia –activa– que uno tiene, y luego contrastarlo con aquellos que ya llevan 10 años o más, los cuales considero que son apenas suficientes si están bien aprovechados. Se puede aprender y acumular experiencia rápidamente, ¡claro que si!, y esto implica equivocarse al ritmo en que se quiere aprender, implica tomar riesgos al ritmo en que se desea crecer.

El talento y/o la inteligencia por si solos no pueden, la perseverancia es la única omnipotente.

No hay que desesperarse, hay que arriesgarse, equivocarse. La velocidad en la que se quiere crecer es directamente proporcional a los riesgos que tomamos, a la dedicación que le damos y la perseverancia que le ponemos. Crecer es aprender, es la mejora continua.

Después de todo, el mayor riesgo, es no arriesgar.

@JulioRFA