Sueño Raquítico

¿Qué es el día? ¿Qué es la noche? Al final serán lo mismo… no hay distinción alguna entre ver dormir al esquizofrénico durante el día, que ver al común de los mortales soñar en el misticismo de la noche.

Si tan solo fuera posible hacer una dieta de sueño, sin tener los ojos inyectados, sin que sangren las ojeras, sin que el cuerpo te grite y te exija caer sin más remedio.

Que se aprovechara cada minuto despierto en “por lo menos” respirar conscientemente, logrando detener el tiempo, mientras los vasos derramados de conocimiento flotan en el espacio, vacio, al otro lado de un puente… en donde puedes ver la vida escrita en un libro enorme, que desesperadamente hojeas hasta el final.

Incapaz de leer, difícil de comprender; gracias a la ceguera inusitada, provocada por el afán de dejar de ser mundano, por la terquedad de buscar respuestas en los huecos de la noche, queriendo aprender a ciegas y sin poder ver nada claro, tan claro como la oscuridad del día inútil, concurrido, transitado por las masas, amenazado por los genios nocturnos con una imaginación que los absorbe en un espiral de caos, en un ordenado caos que explota en universos paralelos de posibilidades.

¡Que la ignorancia devore las masas carentes de sed!, inútiles para exprimir hasta la última gota de alcohol vertida en el agua, torpes para descubrir montañas en las piedras ¿Y qué hay del fuego? ¿Para qué hablar de fuego? Si el fuego agrieta la piel de los corazones débiles que se rinden pero se aferran a sus días gloriosos ¿Y del viento? El viento es mi maestro pues el viento se roba el alma de aquellos que pierden los pies de la tierra y se encierran hasta sus narices.

Y entonces, ahora, me quedo con los ojos inyectados, con costras endurecidas en los parpados, me quedo flaco y obeso de sueño en un espiral infinito, respirando genialidad. Me quedo con demasiadas dudas entre los parpados, pero la duda ofende y el tiempo nos enseña. Todo lo que siempre quisimos eran respuestas y quizá las respuestas no sean las verdaderas, pero lo cierto es que la verdad sigue siendo un misterio: Aún no somos libres, sólo los que tienen ojos de sueño eterno.

¿Qué es el sueño? ¿Realidad? ¿Imaginación? ¿Descanso? ¿Tregua? Dormido o despierto, fuerte o cansado, realidad o imaginación, de día o de noche, el sueño es de lo que estamos hechos, el sueño se transforma en un sótano profundo, en el taller donde construimos. Por eso, mientras los “más vivos” destruyen un sueño, Yo, me iré a tener sueño aunque sea raquítico, dormido o despierto, realidad o imaginación, fuerte o cansado, de día o de noche.

~ Julio Flores

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